domingo, 6 de septiembre de 2009

Reflexión

H: Oye, puede el león detenerse en el camino
y acompañarse de un momento de debilidad,
aun cuando quiere y debe seguir? acaso es malo eso?

P: El león puede detenerse en el camino
para que vea que camino tomar...
eso es ser sabio y no débil.

H: Si escoge el camino y siente dura la marcha
se le es permitido tragarse un rugido
y el silencio penetre en su cuerpo?

P: Si el final del camino se convierte en alguien mejor,
valdrá la pena, si el final del camino es diferente deberá aprender de el.

...

H: Despúes de todo brilla el sol?

P: exacto, nosotros lo hacemos brillar.


(Hagamos lo imposible)

miércoles, 19 de agosto de 2009

Atte. Héctor.

Esta entrada va a los pensadores que tanto
admiro,podría escribir mil canciones acerca de ellos,
que con gran actitud enfrentan al mundo ofreciendo
lo mejor de si, quienes buscan la superación misma
y la perfección de lo que les apasiona.

Revolucionarios, poetas, escritores, intelectuales,
filósofos, diseñadores, fieles seguidores de la protesta,
músicos, deportistas, libres pensadores, todos han
ayudado en el desarrollo de mi espíritu, a quienes tanto
debo y agradezco, por creer en un mundo y aceptar
al hermano...


... a mis amigos.

martes, 18 de agosto de 2009

Noche

No he podido conciliar el sueño, ya es la 1 de la
mañana y sigo escribiendo. ¿A dónde me llevan estas
palabras? No tiene nada de increíble esta noche y aun así
siento haberla vivido desde siempre, la tranquilidad que
ofrece tu silencio en mi cuerpo, la frescura con la que
tiendes las estrellas al porvenir.

Consejera, quieta y despiadada,
te unes al mundo con tu suave movimiento, tu incesante
oscuridad nos cobija, dime ¿Tú qué sueñas?

No he podido dormir, hoy te respiro, te escucho,
compañera de sueños y desvelos, hoy quiero ser parte de ti,
con mi guitarra acompañaré a tu descanso. Hoy sueña.

domingo, 28 de junio de 2009

Llovizna

Era una tarde lluviosa, como ésta. No paraba de llover y en la calle solo hacía presencia un joven; era alto, cabello oscuro, vestía unos pantalones negros y una chamarra café, en el hombro colgaba un morral gris donde parecía guardar un libro y un caótico bulto de papel. Caminaba a paso moderado, aun a pesar de la lluvia, pisaba sin importancia los charcos y tenía su mirada perdida en la lejanía de la avenida.

Al pasar unas tres calles, nota a lo lejos una silueta que le parecía familiar, se acerca disimulando su curiosidad, un faro cercano postrado en la esquina con su tenue luz anaranjada, iluminó aquel rostro y las gotas de lluvia acariciando su piel, ofrecían un halo de belleza única.

Una chica, con una complexión proporcionada, yacía sentada en la banqueta, sin hacer el menor movimiento, el chico se acerca con gran naturalidad y se sienta junto a ella en silencio. Se conocieron hace más de un año, mantenían una gran relación, hasta un buen día que él se decidió en pedirle que fuera su novia, ella aceptó y el mundo volvió a girar. Vio pasar dos "peceras" atiborradas de gente y sentía que sus dedos empezaban a entumirse, se levanta con mucho esfuerzo para estirar las piernas, ella como si regresara en si, lo voltea a ver, en sus ojos se escondía un mar de lágrimas, al instante baja la cabeza como si sintiera vergüenza.

Y por fin en un momento de emoción, se lanza desesperadamente a los brazos del muchacho y a su vez éste la acerca a él con fuerza, sintiendo su cabeza en su pecho. En medio de la calle se encuentran abrazados, envueltos por una llovizna delicada. Cierra los ojos y siente como si su corazón diera un vuelco, con sus manos acaricia las mejillas coloradas de su amada y ella con un hilo de voz y gran dificultad pronunció:

-Amor, ¿morirías por mí? si yo me fuera ¿vendrías conmigo?- él la miró por un buen rato y no respondió, percibió el calor de su piel, la arrítmica fuerza con la que latía su corazón, el olor de su ropa mojada, la aparición de los últimos rayos de luz del día entre las nubes y el incesante goteo de los frondosos árboles a su alrededor. Después de un largo momento le tomó la mano y la acompañó a casa.

Ella ya estaba introduciendo la llave, cuando él la toma del brazo, un apretón dulce y firme, con unos ojos penetrantes, contestó:

-No, querida, yo viviría la vida por ti - ella sonrío y con ojos cristalinos, iluminados por el atardecer, lo besó.

jueves, 11 de junio de 2009

Chapultepec

Ante la parada del autobús,
veo lo que parece ser el ir y venir
de un camino que me lleve a ti,
la noche llora mis recuerdos
y me tiende en su llanto
el consuelo de mi amor,
extraño en cada lágrima
tu cálida presencia a mi lado,
tu nombre en mi boca y la armonía
de tus delicados labios,
ruta que lleva mi guitarra,
de sueños, de historias
que embelesan mi enamorado corazón
Camino que no tiene fin,
camino que me lleva a ti.

martes, 9 de junio de 2009

Algo que decir...

¿Cuantas veces hemos añorado el cambio?
¿Cuantas voces han entonado esa palabra?
Cantando desde el alma y fervor en nuestro corazón,
dime hermano, ¿Para ti es solo una canción?
Me han llamado: Soñador, idealista, poeta frustrado,
trovador de melodías perdidas y utopías,
que pierdo el tiempo cantando,
pues aun tengo un ideal, si no fuera así,
solo sería un barco varado en alta mar,
sin viento, sin marea, sin dirección.
Toco mi guitarra porque tengo algo que decir,
hoy alzo la voz, tocando mi canción,
"Revolución".

Luna

La luna,
ante la desaparecida sorpresa de quienes la ven,
se oculta detrás de la cortina de acero y concreto,
vacilante, se mueve entre edificios,
olvidada.
En la soledad,
camina entre las calles oscuras y frías
de la ciudad, pero siempre mostrando ese hermoso rostro,
inocente,
radiada por una luminiscencia embriagadora.
Un momento me tomó para hablar de ella,
y en mis ojos se refleja su encantadora presencia.